:::cruz de la unidad:::
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

La cruz es el gran símbolo de la Redención  y el signo del cristiano. En el Santuario de Bellavista, y en muchos otros santuarios está la Cruz de la Unidad, Cruz que también se coloca en el santuario original los días sábados y en las fiestas mayores marianas y fiestas de Schoenstatt. Esta Cruz simboliza la íntima unidad de Cristo y María, del Hijo y su Madre. En la cruz, María está de pie junto a su Hijo y sostiene en sus manos un cáliz. Ambos se miran expresando así su íntima unidad en una misma y única ofrenda al Padre. Ella es la Compañera y Colaborada Permanente de Cristo en toda su obra redentora que culmina en la cruz. Ella también se entrega por entero a esa obra y recibe de su Hijo Crucificado la abundancia de su gracia de salvación. Desde lo alto de la cruz, Cristo la proclama como Madre nuestra.

La Cruz de la Unidad es símbolo de la Misión del 31 de Mayo, misión que nos llama a establecer vínculos de unidad, de amor verdadero, entre Dios y los hombres, entre el cielo y la tierra.

Historia

La cruz, que habitualmente se colocaba desde los inicios del Santuario original, no fue elaborada por ninguna comunidad de la Familia de Schoenstatt. Con el correr del tiempo, en el santuario original, diversas cruces son colocadas sobre el Tabernáculo, de acuerdo a las fiestas litúrgicas que se celebran:

La Cruz de la Inscriptio, nacida a raíz de la corriente de Inscriptio, surgida antes de Dachau, fue colocada por el padre fundador en el Santuario original el 18 de Octubre de 1947.

La Cruz Oriental, colocada a partir del 5 de Junio de 1951, recuerda la misión de Schoenstatt para las Iglesias de los países de tradición oriental.

La Cruz de José Engling, regalada el 31 de Mayo de 1956 por el grupo Maria Sieg. Hoy se encuentra en el santuario del Monte Sión.

La Cruz de la Unidad, símbolo de la Misión del 31 de Mayo de 1949, proclamada por el P. Kentenich en Bellavista.  Fue regalada por la Familia de Schoenstatt internacional en 1997, en el “Año de Cristo”, después de haber recorrido santuarios en los cinco continentes, recogiendo la vida que brota de ellos. Esta cruz se expone en el santuario original los días sábados y en las fiestas mayores marianas y de Schoenstatt.

 

En el evangelio de san Juan leemos las palabras de Jesús: ‚¡Mujer, he ahí a tu hijo!' Luego dice al discípulo (Juan): ‚¡He ahí a tu Madre! (Jn 19,26 ss)?Al pie de la cruz, María se convierte en Madre de la Iglesia y nosotros nos convertimos en sus hijos. En el cáliz, bajo el corazón abierto del Salvador, sostiene toda la necesidad del mundo, para recibir la gracia redentora y regalárnosla luego a nosotros

En la Cruz de la Unidad vemos representado el rol supratemporal de María como Compañera y Colaboradora de Cristo en toda la obra de la redención. En el cáliz ella ofrece su propio corazón, que representa al mundo entero, para recibir allí gracia y bendición para los hombres.

Esta cruz se ha convertido, al mismo tiempo, en un signo que regala unidad a toda la Familia internacional de Schoenstatt. En Navidad del año 1960 - en la celebración de la Nochebuena - la cruz, que pertenecía a la joven generación sacerdotal de los Padres de Schoenstatt, pudo ser colocada esta en el Santuario de Schoenstatt en Bellavista.

La familia schoenstattiana chilena regaló esta preciosa cruz al Padre Kentenich al cumplir 80 años, el 16 de Noviembre de 1965, en Roma. El Padre Kentenich regalo a su vez esta Cruz de la unidad original al Santuario de Stuttgart del Instituto de Nuestra Señora de Schoenstatt, para agradecer su fidelidad y cooperacion en capital de gracias por su liberacion y por la mantencion del espiritu del 31 de Mayo en la Familia de Schoenstatt.